No todos la tienen, es muy difícil de encontrar en algunas personas, pero es algo tremendamente valorado por la gran mayoría.
Cuando eres honesto no tienes que estar pensando en la mentira que inventaste, puedes caminar tranquilo en las calles sin que te señalen, y cuando llegas a casa puedes descansar y dormir en paz.
Ser honesto es fácil, tienes que hacer lo que es adecuado para las personas que te rodean (incluso los clientes) y no pensarlo más.
Específicamente en el ámbito de los negocios ser honesto es pensar si lo que estamos haciendo es correcto para los clientes. Si es así estamos bien, si no es así tenemos que cambiar.
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