Un camino muy especial para iniciar el entusiasmo correcto es que hagas felicitaciones espontáneas. Esto cuando sea realmente el caso.
Una felicitación sincera por un trabajo bien hecho es algo que entusiasma y es valorado por quien la recibe.
Otras personas hacen felicitaciones programadas, lo cual no esta mal, solo que al ser programada (ejemplo una vez al semestre) lo demás ya esperan lo que está programado y la espontaneidad se pierde prácticamente.
Toma en cuenta cuando encuentras que alguien está haciendo un buen trabajo o ha cumplido con excelentes resultados y felicítalo espontáneamente, incrementa su entusiasmo y mantenlo motivado.
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