En algunas ocasiones he conocido a diferentes personas que dirigen a un equipo de vendedores, obreros, mandos medios, incluso a un equipo de gerentes, y en estos casos me ha tocado ver cómo quien dirige lo hace con total desconfianza en las personas pero espera altos resultados de ellos, las respuesta más fácil: presionar, controlar y dar el mínimo presupuesto posible. ¿Tiene sentido esto?
En algún momento tienes que revisar lo que estás haciendo y prestar atención a dos cosas: los resultados que obtienes y la tranquilidad con la que trabajas.
Si estoy atrás del equipo desconfiando, presionando, controlando hasta lo inimaginable y encima obtengo malos resultados, créeme que eso no es saludable ni para el jefe que los «dirige» (ese trabajo lo puede hacer cualquiera) ni para el equipo que es presionado (o tal vez deba decir esclavizado).
¿Cuál es el remedio?
- Contratar bien
- Apoyar a cada persona desde el inicio
- Darle los recursos necesarios para poder exigir resultados
¿Qué opinas? ¿Esto tiene sentido?
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