Ten en cuenta lo siguiente: durante el día tomas una serie de decisiones, desde qué vas a desayunar hasta qué negocio vas a cerrar. Todas estas decisiones influyen directamente en el futuro que vas a vivir y hacen que te sientas bien.
Las buenas decisiones son construidas de una forma especial. Recuerda cómo te sentías antes de tomar una buena decisión y qué hiciste para tener la información correcta. Toma en cuenta que también has tomado malas decisiones y generalmente estas las has tomado de una forma en especial, diferente de las buenas decisiones. ¿De qué forma llegaste a una mala decisión? Esa es una gran diferencia.
Además antes de tomar una decisión piensa siempre en lo que esta va a producir en tu futuro, cómo lo va a mejorar y si lo que vas a hacer suma al resultado que quieres entonces hazlo, si va a restar, a disminuir, entonces no es apropiado.
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