Cuando estoy con diversos equipos de trabajo, sobretodo con las personas que atienden directamente a los clientes, siempre les hago énfasis en el entusiasmo que debemos transmitir a los clientes.
Tenemos que sentir y estar convencidos que nuestra propuesta es la más adecuada para el cliente, de otra forma no vamos a transmitir en su totalidad el entusiasmo de contar con nuestros productos/servicios.
Pero hay personas que no sienten esto, realizan el trabajo como una obligación, como algo que deben hacer mas no que desean hacer.
El entusiasmo mantiene la motivación hacia arriba en todo momento, y debes tener bastante, mucho entusiasmo para compartirlo con los demás.
Entonces comienza el día con un tanque gigantesco lleno de entusiasmo para que compartas esa alegría con todos tus clientes.