Haz la prueba durante una semana: ten un propósito claro que sigues y en el cual trabajas la mayor parte del tiempo, o si es posible todo el tiempo.
Piensa en cómo hacerlo más rápido, cómo debe funcionar, qué debes aprender o tener para lograrlo y comienza a trabajar.
Lo más importante es hacerlo con fascinación, alegría y mucho entusiasmo.