Tus pensamientos dirigen el esfuerzo

Las ideas que tienes, la forma de pensar, tus opiniones y tu pensamiento dirigen día a día el esfuerzo y la energía que utilizas en el día.

No desperdicies tu energía con ideas o pensamientos tontos.

No desperdicies tu esfuerzo con ideas o pensamientos tontos de otras personas.

Utiliza tu esfuerzo y energía en buenas ideas.