Dentro de una empresa, división o departamento, todos los integrantes trabajan con un mismo objetivo. Por esa razón tenemos un trabajo, sin esa razón no nos contratarían y no tendríamos actividades que realizar.
Pero entra el componente humano de hacer lo que uno quiere y con quien uno quiere. No siempre da buenos resultados.
Cuando hay más de 5 personas en un equipo es inevitable que se formen grupos. Lo bueno es aprovechar el poder que tiene cada grupo y dirigir ese esfuerzo inteligentemente.
Cuando hay rivalidades entre los grupos las actividades se demoran y perdemos el sentido de por qué estamos trabajando.
¿Entonces por qué caer en esa rivalidad cuando se trata en la gran mayoría de casos de asuntos personales? Si la persona cambia de trabajo el problema termina pero el objetivo del trabaj0 no se logró.
¿Vale la pena llevar los asuntos personales al lugar de trabajo y crear conflictos entre departamentos?
Cuando sabemos que esto demora todo nuestro trabajo y todos perdemos (empleados y clientes) realmente nos damos cuenta que no vale la pena.