Un límite generalmente es una barrera impuesta por otra persona o por uno mismo. Muchas veces ocurre que cuando es por otra persona es producto de los límites de esa persona. No puede concebir o entender que alguien lo puede hacer, y como esa persona no lo puede hacer se asegura de que otros no lo hagan.
En la realidad de esa persona esos límites son tan ciertos como el aire que respiras en este momento. Lo peor del caso es cuando esas personas enseñan muy bien a otros de que es imposible hacerlo. Mal por ellos.
Existe un mayor problema que es cuando uno mismo se pone un límite y eso es realidad para uno, a veces porque intentó una vez y fracaso, ya no hay nada que se pueda hacer y es imposible alcanzarlo, otras veces porque simplemente no se atreve, no tiene el coraje y piensa más en el fracaso o en lo que puede perder. Ese temor paraliza a muchas personas, pensar en lo que puede salir mal, y no hacer nada por pensar en eso.
Ese es uno de los casos más graves.
Ese límite es puesto por uno mismo y ni siquiera es comprobable.
Lo mejor que puedes hacer es desafiar los límites que otras personas han puesto o que tú mismo has establecido y actuar, trabajar, pensar y esforzarte en conseguir lo que quieres, así sea ir en contra de una barrera impuesta, es algo que se puede superar.
Lo más triste en la vida es ver como otros hacen lo que tú consideras que es imposible, que superan los límites que tú crees que son realidad, pero para esas personas simplemente no lo son.
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