No te puedes dar por vencido. Existe un camino para llegar a la meta que quieres y hay más de una manera de transitar ese camino. Si renuncias ahora vas a perder todo el tiempo que has invertido y tal vez estás muy pero muy cerca de lograrlo.
Renunciar es lo más fácil y cualquier persona lo puede hacer.
Lo más difícil es mantenerse en el camino correcto, eso no lo hace todo el mundo.
Lo bueno es que cuando logres la meta que quieres te vas a dar cuenta al final que fue fácil, tomando en cuenta todos los contratiempos que tuviste, fue fácil y los obstáculos tal vez hicieron que te esfuerces más de la cuenta pero al superarlos todo lo que has hecho valió la pena.
¿Vas a renunciar así tan fácilmente?
Lo mejor que puedes hacer es seguir intentándolo y descubrir hasta dónde eres capaz de llegar.