Puedes dar lo que tienes dentro de ti, pero lo que no tienes no lo puedes dar.
Si tienes mucha alegría vas a poder compartir esa alegría con los demás, pero si no tienes alegría o tu nivel de alegría es mínimo, ¿qué puedes compartir?
Realmente es increíble ver como muchas empresas ponen en los puestos más delicados (los que dan la cara al cliente) a personas sin entusiasmo, peor aun, no los preparan para estar motivados y entusiasmados y que ellos hagan lo mismo con los clientes.
No te sorprendas si tienes resultados mínimos.
No es por las personas que hacen las ventas o atienden a los clientes, es por la falta de acción para motivar y entusiasmar a tu personal y esa responsabilidad está en todas las personas que lideran a los demás, está en los propietarios, gerentes, jefes y supervisores.