Cuando retrocedes lo pierdes todo, el tiempo invertido es desperdiciado y la experiencia que tienes se estanca. No puedes detenerte y mucho menos retroceder.
Debes seguir adelante. Encontrarás dificultades, tormentas y desiertos, no habrá quien te ayude y a pesar de todo eso el único camino es seguir adelante.
Luego cuando llegues a un lugar seguro y todo esté funcionando muy bien escucharás las voces de quienes ahora sí creen en ti (antes no lo hacían), ahora es fácil lo que haces, pero todo eso no depende de las demás personas, todo eso depende enteramente de ti.
Sigue paso a paso hacia la realidad que quieres vivir.