Eres tú quien tiene que cambiar primero. Si esperas a que otra persona lo haga antes esperarás mucho tiempo.
Además cuando lo haces primero otros ven ese ejemplo y son motivados a actuar de la misma forma. Esto genera muchas acciones adicionales en terceras personas, personas con las que no tienes contacto (y muchas veces ni siquiera conoces) pero que siguen el mismo ejemplo de cambio iniciado por ti.
Es incalculable la cantidad de personas en las que puedes influir positivamente y todo con un primer paso que has dado.