Miedo a hablar.
Miedo a pensar.
Miedo a opinar.
Miedo a actuar.
Miedo a tomar sus propias decisiones.
Miedo al «qué dirán».
Miedo a fracasar.
Miedo a hacer el ridículo.
Miedo a perder.
Miedo a quedarse solo.
Y muchos miedo más que en realidad la gran mayoría son ficticios, no existen, nos enseñaron a tener miedo a una situación que no ha pasado todavía pero «que pasaría si…» y entra el miedo.
El miedo paraliza, congela, inhabilita, no te permite crecer.
El miedo no sirve en absoluto.
No estoy diciendo que vayas por la vida hecho el valiente y temerario, no, tienes que medir cada situación y tomar en cuenta los pro y los contra, las facilidades que tienes y las dificultades, qué vas a obtener si lo logras, todo eso empuja tu motivación y entusiasmo para hacer las cosas.
¿Y el miedo?
El miedo no está en esos planes así que déjalo a un lado y te va a ir mucho mejor.