Existe un gran temor

Es común en muchas personas, existe un gran temor a lo que puede salir mal, a las catástrofes imaginarias, a los desastres de fantasías. Es fácil de contagiar y de expandir, además que hacerlo cada vez más catastrófico es sumamente sencillo.

Desde hace más de 20 años recuerdo que el mundo se va a «acabar» y en algunas personas su mundo se acaba porque «hoy llegué tarde al trabajo», «perdí una materia en la universidad», «choqué el carro», «mi pareja me abandonó», «perdí todos los ahorros», «mis padres me ignoran», «mis hijos no me respetan» y muchas cosas que las personas dicen creyendo que están en sus últimos días.

Ojo que muchas personas pasan por lo mismo y el mundo no se les acaba. Saben cómo avanzar y entre algunas de las cosas que hacen está simplemente no preocuparse ni prestarle atención a esos detalles.

Es claro que todo dolor termina con el tiempo y tan claro es también que cuando aprendes de tus errores el aprendizaje que obtienes es sumamente valioso. Lo que no tienen claro algunas personas es que hay que ocuparse por las cosas correctas. Preocuparse por todo, incluso por detalles insignificantes, hace que desvíes tu atención y que sobredimensiones los riesgos y temores.

¿Qué pasará mañana? No lo sé, solo sé que voy a disfrutar del día de hoy con todas las buenas y malas experiencias que encontraré en mi camino.

¿Qué vas a hacer tú?