De verdad. Es muy sencillo. Por ejemplo, si eres jefe y le quieres complicar la vida a una de las personas que trabajan contigo, tan solo tienes que pedirle reportes y reportes de muchas cosas que no tienen sentido pero que son «importantes» para la empresa.
Es fácil. Muy fácil. Es como tener que estar controlando cada movimiento, o siempre quejarte por la forma en que está hecho el trabajo. Es muy fácil.
Claro que en algún momento tener los reportes y tener controles va a ser de mucha utilidad. El punto es que cuando abusamos de estos, ya pierden el sentido, y más cuando no se los utiliza en lo que es productivo para la empresa.
Hacer las cosas sencillas es el verdadero desafío. Hacer las cosas de tal forma en que las personas trabajan bien, dan todo su esfuerzo, y no requieren de controles rigurosos, cuando llegues a eso es cuando estás haciendo algo realmente difícil ya que muy pocas personas lo pueden hacer.
Simplifica las tareas siempre y cuando están te lleven más rápido al resultado que quieres.
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