No enseñes lo que es el rencor o el resentimiento. Eso aleja a las personas.
No enseñes lo que es vengarse o ajustar cuentas. Eso crea dolor y separación.
No enseñes a ser indiferente o frío. Eso mata la esperanza.
Enseña a compartir alegría, interés, bondad, amor. Esto une a las personas y hace la vida más interesante.
Ponlo en práctica desde hoy y fíjate en los resultados que obtienes.