Siguiendo el tema de ayer, ¿qué sucede cuando una persona tiene mucho entusiasmo pero comparte poco con los demás?
Realmente no estamos haciendo el trabajo al 100%. Las razones son muy diversas: temor a que los demás se aprovechen, desconfianza por malas experiencias anteriores, miedo al «qué dirán», y un largo etcétera que justifica por qué no eres capaz de brindar todo ese entusiasmo y alegría a los demás.
Pero te voy a poner un caso para que lo evalúes y tomes tu propia decisión.
Tienes entusiasmo en un nivel 100 del 1 al 100 (1 lo menos, 100 lo máximo) y te encuentras con diversos clientes. Si das el 1, 3, 10, 15 de tu entusiasmo no lo estás dando todo y así el cliente o la otra persona no va a llegar rápido como quieres a tomar una decisión.
Por otra parte si das el 100 de tu entusiasmo suceden tres cosas interesantes:
1.- La persona a quien entusiasmas avanza más rápido, piensa más rápido y todas las decisiones se cumplen en el menor tiempo posible.
2.- Esa persona a quien entusiasmas comparte lo mismo con otras personas a quien tú no conoces pero comenzarán a ir donde estás y tendrás mas negocios.
3.- Al dar 100 de tu entusiasmo (todo lo que tienes) lo que te regresa siempre es más de 100
Si sabes que pueden pasar una de las tres cosas (o las tres) ¿qué es lo que vas a hacer el día de hoy?