Hay personas tontas y personas inteligentes, y muchas veces una persona que te provoca para entrar en una discusión o para que opines acerca de algo o alguien que esta mal no es una persona tan tonta, es una persona inteligente porque sabe lo que está haciendo y sabe cómo involucrarte en la conversación.
Al final eres tú quien habla mal de una tercera persona o situación y la persona que te provocó simplemente pasa desapercibida.
No caigas en esas provocaciones, no opines y mucho menos delante de personas que no sabes quienes son, qué piensan o cómo reaccionarán con tus comentarios.
Sé más inteligente y guarda silencio, mantén la prudencia del caso y no te metas en problemas.