Involúcrate en un proyecto y ayuda a los demás. Tienes experiencia, conocimientos, fuerza, perseverancia o simplemente el deseo de mejorar el mundo en que vivimos (y vivirán nuestros hijos).
Si no ayudas a construir tampoco estorbes a otros que quieren ayudar.
Si abres tu boca que sea para opinar y mejorar, no para destruir.