Esto es cierto pero no en todos los casos. ¿Cuántas veces has tenido un problema porque alguien entendió lo que dijiste de una forma totalmente diferente de lo que quisiste decir?
No puedes quedarte con la idea de que «la otra persona debe saber bien claro lo que le he querido decir» ya que en muchas ocasiones esa persona entendió las cosas a su manera, según lo que cree que tiene que haber entendido y no precisamente lo que fue tu intención.
Entonces debes comunicarte mejor. Debes ser claro, y más que claro, debes estar seguro de que la otra persona entendió lo que dijiste, comprendió tu mensaje y sabe qué es lo que quieres decir.
El problema está en que este refrán popular ha creado en muchas personas una sensación de que si lo digo con pocas palabras soy «inteligente» o si la otra persona necesita de mucha explicación es un «tonto».
Yo pienso que tonto es quien cree que las demás personas van a entender perfectamente lo que ha dicho. Lamentablemente no todos lo van a entender, pero tú eres más inteligente y debes de comprobar de que fuiste claro y que los demás te entendieron.
Piensa en cuántos problemas te puedes ahorrar.
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